POLITICA
hechos y cifras 2001


 

Relaciones Exteriores

En el nuevo milenio, la situación internacional se ha hecho relativamente estable pero no pacífica. China ha aplicado firmemente la política exterior independiente y de paz, se ha esforzado por promover el desarrollo de la multipolarización, ha respondido activamente a la globalización económica, ha participado enérgicamente en la cooperación regional, se ha dedicado al establecimiento del nuevo orden político y económico internacional justo y razonable y ha promovido la justa causa del desarrollo y la paz de la humanidad. Las posiciones y acciones de China han ganado cada vez más entendimiento y apoyo en la comunidad internacional, y su responsabilidad como país grande ha recibido el creciente aprecio y respaldo de muchos países. La diplomacia china ha contribuido en buena medida a la salvaguarda de la paz mundial, al fortalecimiento de la cooperación internacional, a la oposición al hegemonismo, y a la intensificación del desarrollo conjunto, y al mismo tiempo ha continuado propiciando un mejor ambiente internacional para la construcción de la modernización socialista del país.

Ha prestado mayor atención al fortalecimiento de las relaciones con los países desarrollados y ha mantenido una tendencia positiva en el desarrollo de sus relaciones con las naciones más pujantes en la arena mundial

Las relaciones chino-estadounidenses han mejorado y se han desarrollado.

En 2000, las relaciones entre China y Estados Unidos mantuvieron una tendencia al desarrollo estable, a pesar de los altibajos. Dichos vínculos han continuado perfeccionándose y desarrollándose a pasos firmes. Los dirigentes de los dos países han mantenido contactos de alto nivel, y han aumentado continuamente las visitas entre los funcionarios gubernamentales de ambos países y los intercambios científicos, tecnológicos, culturales y militares bilaterales.

Durante la Cumbre de Milenio de la ONU y la cumbre informal de los dirigentes de la Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC), el Presidente Jiang Zemin y el Presidente Bill Clinton sostuvieron dos entrevistas importantes, en las cuales ambas partes se pusieron de acuerdo en cuanto a la promoción del desarrollo de relaciones chino-estadounidenses normales y estables en el nuevo siglo. Los dos países también han recuperado el diálogo de seguridad e intercambios militares.

El 19 de septiembre, gracias a los esfuerzos de ambas partes, el Congreso estadounidense aprobó la moción sobre la posición permanente de relaciones comerciales normales con China, con lo cual se alcanzó la normalización de las relaciones comerciales entre los dos países. Esto significa que Estados Unidos abolirá la revisión anual sobre el status de nación más favorecida a China, que ha venido aplicando por 20 años, eliminando así el obstáculo de largo tiempo en el desarrollo de las relaciones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos. Tal decisión tendrá notable influencia en la promoción de la cooperación en los campos económico y comercial y el desarrollo sostenido, normal y estable de las relaciones chino-estadounidenses. En cuanto al contenido de la moción de intervención en los asuntos internos de China, que perjudica los intereses chinos, la parte china ha presentado solemnes protestas y declarado abiertamente su firme oposición a la misma.

El 15 de diciembre, el Congreso de Estados Unidos aprobó la "Ley de asignaciones integrales", segn la cual ha decidido dedicar 28 millones de dólares como indemnización por las pérdidas de bienes en su bombardeo a la Embajada China en Yugoslavia.

El 12 de marzo de 2001, el recién electo Presidente estadounidense, George Bush, se entrevistó en Washington con el nuevo embajador chino en EE.UU., Yang Jiechi. En la entrevista, recalcó que el nuevo Gobierno estadounidense y el mismo prestan mucha atención a las relaciones bilaterales y están dispuestos a hacer esfuerzos para promoverlas.

Después de que el nuevo gobierno asumió el poder, los dirigentes de más alto nivel de los dos países se han mantenido en contacto, y ambas partes mantienen una actitud positiva en cuanto al desarrollo de las relaciones bilaterales y la promoción de los intercambios y cooperación en los diversos sectores. Entre los días 18 y 24 de marzo de 2001, el Viceprimer Ministro Qian Qichen emprendió una visita oficial de una semana a Estados Unidos. Se trata de la primera visita realizada por un dirigente chino a EE.UU. tras la asunción de Bush. Durante su estadía en EE.UU., Qian se entrevistó respectivamente con Bush, Dick Cheney, vicepresidente; Colin Powel, secretario de Estado; Donald H. Rumsfeld, secretario de Defensa; y Condoleezza Rice, asesora del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional. Intercambió puntos de vista con ellos de manera sincera y profunda sobre los asuntos importantes regionales e internacionales.

En su discurso a fines de la visita, Qian expresó que tanto China como Estados Unidos consideraban que la visita había arrojado un saldo positivo y constructivo, y era favorable para aumentar el entendimiento recíproco y promover el diálogo y la cooperación. Indicó que desde la asunción del nuevo gobierno, el Presidente Jiang Zemin y su homólogo estadounidense George Bush se han escrito mutuamente y han llegado a un consenso sobre el desarrollo de las relaciones chino-estadounidenses. El objetivo de la visita era implementar tal conocimiento común alcanzado por los Jefes de Estado de los dos países y fortalecer el sano y estable desarrollo de las relaciones bilaterales en el nuevo siglo.

Qian expresó que tanto China como Estados Unidos son países grandes y tienen muchos puntos comunes. No es extraño que existe divergencia en algunas cuestiones. Lo más importante es que ambas partes deben subir a las alturas para mirar hacia lo lejos, aumentar el entendimiento sobre la base de respeto mutuo, buscar el terreno común dejando a un lado las diferencias, ampliar el consenso e intensificar la cooperación. El Presidente Bush, el vicepresidente Cheney y el secretario de Estado Powel declararon que China es un gran país, y el Gobierno estadounidense presta gran atención a sus relaciones con China y se dedica a promover las mismas. El desarrollo de los dos países ejerce influencia a largo plazo en el mundo. Sus relaciones deben ser constructivas. El desarrollo de ellas no sólo se corresponde con los intereses de los pueblos de ambos países, sino que también es significativo para la paz y la estabilidad de la región de Asia y el Pacífico, e incluso de todo el mundo. Por lo tanto, ambas partes deben examinar y tratar las relaciones bilaterales desde una perspectiva de largo alcance.

Qian indicó que, como es sabido por todo el mundo, el problema de Taiwan es el tema más importante y sensible de las relaciones chino-estadounidenses. La parte china reitera a la parte estadounidense que sólo con un tratamiento adecuado del problema de Taiwan, se podrán desarrollar las relaciones entre China y Estados Unidos. Este último debe observar estrictamente los tres comunicados conjuntos chino-estadounidenses, y sobre todo resolver el problema de la venta de armas a Taiwan, de acuerdo con el Comunicado del 18 de Agosto, con el fin de evitar graves daños a dichas relaciones. La parte estadounidense manifestó que el gobierno de Bush seguirá persistiendo en la política de una sola China que han venido implementando varios gobiernos anteriores, y observará estrictamente los tres comunicados mencionados.

Qian expresó que durante su visita, ambas partes se sintieron alentadas por el rápido desarrollo de las relaciones comerciales bilaterales en los últimos años, y satisfechas por el diálogo y la cooperación exitosos llevados a cabo por los dos países respecto a la superación de la crisis financiera asiática. Consideran que esto no sólo ha beneficiado a los pueblos de China y Estados Unidos y al desarrollo estable de las relaciones bilaterales, sino que también ha desempeñado un papel activo muy importante en salvaguardar y promover la estabilidad y la prosperidad económicas de la región de Asia y el Pacífico, e incluso en todo el mundo. Además, ambas partes han intercambiado opiniones en cuanto al ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC). El Presidente Bush expresó que Estados Unidos apoyaba el pronto ingreso chino a la OMC.

El Viceprimer Ministro Qian dijo que durante su estadía, las dos partes intercambiaron opiniones sobre algunos problemas importantes regionales e internacionales. Ambos consideraron que al entrar en el siglo XXI, China y Estados Unidos asumirían mayor responsabilidad con la paz y el desarrollo del mundo. Ambas partes expresaron que intensificarían el diálogo y la cooperación en los campos de la salvaguarda de la paz y estabilidad regional, la prevención de la proliferación de armas, la protección ambiental, la lucha contra las drogas, y la represalia al crimen internacional. Al mismo tiempo, la parte china expresó sinceramente su preocupación por el desarrollo del sistema de defensa antimisiles de Estados Unidos.

El problema de Taiwan siempre ha sido el tema más importante y más sensible de las relaciones chino-estadounidenses. El 7 de marzo de 2000, el Departamento de Defensa de Estados Unidos avisó oficialmente al Congreso de ese país que estaba dispuesto a vender 162 misiles antiaéreos HAWK perfeccionados y equipos necesarios para la elevación del nivel de radar TPS-43F al TPS-75V a Taiwan, por un valor total de alrededor de 200 millones de dólares. La parte china expuso sus protestas solemnes a la parte estadounidense, exigiendo enérgicamente que ésta observara los tres comunicados conjuntos chino-estadounidenses y sus compromisos correspondientes, y reconociera plenamente la gravedad de la venta de armas a Taiwan, corrigiera de inmediato los errores, y cesara todo tipo de venta de armas a la isla. El 7 de junio, el Departamento de Defensa anunció dos proyectos de venta de armas a Taiwan orientados a aumentar la capacidad de combate electrónica y de navegación a poca altura de los caza F-16, por valor total de 234 millones de dólares. El 8 de junio, el ministro consejero de la Embajada China en Estados Unidos, He Yafei, hizo gestiones al respecto con la parte estadounidense. El 28 de septiembre, el Departamento de Defensa dio a conocer su plan de vender a Taiwán cuatro tipos de armamentos incluidos los misiles aire-aire de alcance medio, por un valor total de 1,308 millones de dólares, con lo que aumentó el volumen total de venta anual a 1,867 millones de dólares. Al día siguiente, el viceministro chino de RR.EE. Yang Jiechi convocó al embajador estadounidense en China, Joseph Pruher, para presentarle las protestas solemnes y enérgicas a la parte estadounidense, y pedir que ésta observara de hecho los tres comunicados conjuntos y los compromisos por ella contraídos y cancelara inmediatamente el plan de venta de armas a Taiwan. De lo contrario, debía asumir la responsabilidad por todas las consecuencias que de ello se derivaran.

El 30 de septiembre, Sun Yuxi, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, aclaró la solemne posición china respecto al plan de ventas de cuatro partidas de armas por parte de Estados Unidos a Taiwan. China considera que el comportamiento estadounidense respecto al problema de Taiwan demuestra que ese país constituye un factor exterior importante que obstaculiza la materialización de la reunificación pacífica de nuestro país. Si Estados Unidos mantiene su conducta contraria a los compromisos y continúa con la venta de armas a Taiwan, en especial de armamentos avanzados, como el destructor Aegis, los Patriota-III y el sistema antimísiles, estará enviando una señal errónea a las autoridades de Taiwan, como un estímulo a los pocos separatistas de la isla en sus actividades de escindir la patria, y como consecuencia, se elevará su arrogancia, se perjudicarán las relaciones chino-estadounidenses y se intensificará la tensión en la región del Estrecho de Taiwan. Esto no traerá ningún beneficio a Estados Unidos, que debe reconocer la gravedad del asunto y detener el galope de su cabalgadura al borde del precipicio.

Las relaciones chino-estadounidenses se encuentran en una etapa muy importante en la cual llevamos adelante la obra de los predecesores y abrimos nuevas rutas al futuro. Siempre y cuando ambas partes se esfuercen conjuntamente, y especialmente la parte estadounidense persista en la política de una sola China y observe estrictamente los tres comunicados conjuntos chino-estadounidenses, sobre todo en el tratamiento apropiado del problema de Taiwan, las relaciones bilaterales continuarán desarrollándose de manera sostenida.

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