|
El IX plan quinquenal y el X plan quinquenal
Mirada retrospectiva al desarrollo
económico y social durante el IX Plan Quinquenal
Durante los éltimos cinco
años, las diversas etnias del pueblo chino lucharon unidas,
emprendieron nuevos caminos de avance y lograron importantes éxitos
en todos los terrenos.
La economía nacional registró
un desarrollo continuo, acelerado y sano; la fuerza nacional integral
se robusteció en mayor medida. En el año 2000 el producto
interior bruto (PIB) alcanzó los 8,940,400 millones de yuanes,
cifra que supone un aumento anual medio del 8.3% durante el éltimo
quinquenio. Se cumplió con creces la tarea de cuadruplicar el
producto nacional bruto (PNB) per cápita con relación a 1980.
Sobre la base del crecimiento continuo de la economía y la mejora
de su rentabilidad, los ingresos públicos del año 2000
fueron de 1,338,000 millones de yuanes, cifra que representa un
incremento anual medio del 16.5% durante el éltimo quinquenio.
El volumen de producción de los principales bienes industriales
y agrícolas se situó en los primeros puestos del mundo, lo que
puso fin fundamentalmente a la escasez de mercancías. Se progresó
en el reajuste de la estructura sectorial de la economía. La capacidad
de producción de cereales y de otros productos agrícolas básicos
se elevó notablemente, lo que supuso un paso histórico de una
escasez crónica de productos agrícolas a una provisión general
equilibrada en lo fundamental y acompañada de una oferta excedente
en los años de buena cosecha. Se lograron éxitos en
la eliminación de las fuerzas productivas atrasadas de la industria
y en la reducción de las excedentes, y se avanzó sin cesar en
la transformación tecnológica de las empresas prioritarias.
Crecieron rápidamente las industrias de altas y nuevas tecnologías,
como la industria informática. Los éxitos en la construcción
de infraestructuras fueron notables; y se alivió el condicionamiento
de los "cuellos de botella" que suponían la energía, el transporte,
las telecomunicaciones, las materias primas y los materiales.
Se impulsó la reforma de la
estructura económica en todos los ámbitos y se estableció
de forma preliminar el sistema de la economía de mercado socialista.
Se hicieron importantes progresos en la reforma consistente en la
implantación de un sistema empresarial moderno en las grandes
y medianas empresas de propiedad estatal. La gran mayoría de las
empresas estatales clave han realizado la reforma encaminada al
establecimiento del sistema de compañías y un némero bastante
elevado de ellas se cotizan en los mercados de valores nacionales
e internacionales. Los resultados de la transformación de las
empresas deficitarias en empresas rentables fueron evidentes. En
el año 2000, las empresas industriales de propiedad estatal
y de los holdings del Estado generaron unos beneficios de 239.200
millones de yuanes, 2,9 veces la cifra de 1997. Se alcanzó en
lo fundamental la meta trienal de llevar a cabo la reforma de las
empresas estatales grandes y medianas y de ayudarlas a superar sus
dificultades. Junto con un mayor desarrollo del sector péblico
de la economía, los sectores privado e individual experimentaron
también un avance bastante rápido. El establecimiento del
sistema de mercados continuó avanzando; se desarrollaron aceleradamente
los mercados de elementos esenciales, tales como el capital, la
tecnología y la fuerza de trabajo; se acentuó e hizo más visible
el papel básico del mercado en la asignación de los recursos.
Los sistemas fiscal y tributario mejoraron progresivamente. Se aceleró
el paso en la reforma financiera. La reforma del sistema de viviendas
urbanas, del sistema de seguridad social, de los organismos gubernamentales
y de otros aspectos registró importantes progresos. Se perfeccionaron
aén más los sistemas estatales de regulación y control macroeconómicos.
Se elevó incesantemente el
nivel de la apertura al exterior; se configuró en lo básico
el patrón de la apertura omnidireccional. La reforma del sistema
del comercio exterior avanzó con paso seguro y la economía orientada
al exterior se desarrolló con rapidez. En el año 2000, el
volumen total de las importaciones y exportaciones sumó 474,300
millones de dólares, de los cuales 249,200 millones correspondieron
a las exportaciones, lo que supuso un incremento del 69% y el 67%,
respectivamente, en relación con el año 1995. Se mejoró
la estructura de las exportaciones, y se elevó el peso específico
de los productos mecánicos, electrónicos y de alta tecnología.
Se extendieron paso a paso las esferas de la apertura al exterior
y el ambiente inversor fue mejorando. La magnitud de la captación
de inversiones foráneas aumentó y se elevó la calidad de su
utilización. En los cinco años transcurridos, las inversiones
foráneas utilizadas totalizaron más de 289,400 millones de dólares,
es decir, aumentaron un 79.6% en comparación con las del VIII
Plan Quinquenal. A finales del 2000, las reservas nacionales en
divisas llegaron a los 165,600 millones de dólares, lo que significó
un incremento de 92,000 millones en comparación con el mismo período
de 1995.
Las condiciones de vida del
pueblo continuaron mejorando y, en general, se alcanzó un nivel
modestamente acomodado. En el año 2000 los ingresos netos per
cápita de la población rural alcanzaron los 2,253 yuanes y los
ingresos disponibles per cápita de los habitantes de las ciudades
y los poblados llegaron a los 6,280 yuanes, cifras que representan
un promedio de aumento anual real del 4.7% y el 5.7%, respectivamente
durante los éltimos cinco años. Los mercados dispusieron
de un rico surtido de productos, el nivel de consumo de la población
se elevó sin cesar y el volumen total de las ventas al por menor
de artículos de consumo del conjunto de la sociedad registró
un incremento anual medio del 10,6% durante los éltimos cinco
años. Las condiciones de vida de la población urbana y rural
mejoraron considerablemente en lo referente a la vivienda, las telecomunicaciones
y el consumo de electricidad. En el pasado lustro, el saldo de las
cuentas de ahorro de los ciudadanos se duplicó con creces y otros
activos financieros, como las acciones y los bonos, aumentaron con
rapidez. La población pobre de las zonas rurales disminuyó considerablemente,
lo que significó el cumplimiento en lo básico del objetivo de
resolver el problema más difícil de erradicación de la pobreza.
La ciencia, la tecnología
y la educación aceleraron su ritmo de desarrollo, y las diversas
actividades sociales progresaron globalmente. Se obtuvieron una
serie de logros importantes en la aeronáutica, la cosmonáutica,
la informática, los nuevos materiales, la bioingeniería y los
demás campos de las altas tecnologías. Tanto las investigaciones
básicas como las aplicadas hicieron nuevos progresos. Se cumplió
en lo básico la reforma consistente en convertir en empresas las
academias e institutos de investigación científica aplicada
adscritos a los departamentos gubernamentales y, al mismo tiempo,
se desplegó de manera global la reforma del sistema de las demás
academias e institutos de investigación científica. Se aceleró
el proceso de comercialización e industrialización de los logros
científicos y tecnológicos. Se desarrolló la educación en
todos sus niveles y modalidades. Se alcanzó de modo preliminar
la meta de generalizar en lo fundamental los nueve años de
enseñanza obligatoria y de alfabetizar en lo básico a los
iletrados jóvenes y adultos. Se prosperó sustancialmente en
la reforma del sistema de administración de la enseñanza
superior. La ampliación de la admisión de estudiantes en los
centros docentes superiores fue aplaudida en general por las masas
populares. Se consiguieron nuevos éxitos en los campos de
la demografía y la planificación familiar. Se intensificó
visiblemente la construcción ecológica y la protección ambiental.
La cultura, la salud péblica, el deporte y otras actividades sociales
se desarrollaron de forma continua. Se obtuvieron éxitos
constantes en el fomento de la moralización administrativa y la
lucha contra la corrupción. Se reforzó el control integral del
orden péblico. Se hicieron nuevos progresos en la construcción
tanto de la civilización socialista en lo espiritual como de la
democracia y el sistema legal. Se dieron nuevos pasos en el fomento
de la defensa nacional y en la construcción del Ejército.
En el período del IX Quinquenio,
el Gobierno chino reanudó el ejercicio de su soberanía sobre
Hong Kong y Macao, de modo que se hicieron progresos históricos
en la gran causa de la reunificación pacífica de la patria.
Tras el retorno de Hong Kong y Macao a la patria, el principio de
"un país, dos sistemas" y las Leyes Fundamentales de ambas regiones
han sido implementados en todos los ámbitos. La labor de los gobiernos
de las Regiones Administrativas Especiales de Hong Kong y Macao
ha sido fructífera, el orden social de ambas regiones se ha mantenido
estable y sus economías han crecido.
Con el cumplimiento del IX Plan
Quinquenal, se ha materializado el objetivo estratégico fijado
para la segunda etapa de la modernización del país, de manera
que se han sentado firmes bases para emprender el X Plan Quinquenal
y comenzar a avanzar hacia el objetivo estratégico establecido
para la tercera etapa.
Los grandes logros del desarrollo
económico y social registrados a lo largo del IX Quinquenio se
obtuvieron superando multitud de dificultades, por lo que su consecución
no fue nada fácil en ningén sentido. China salió airosa de
los desafíos planteados por los repentinos incidentes internacionales,
logró resistir el impacto de la crisis financiera de Asia, se
sustrajo a la influencia de la inflación desatada en el período
inicial el IX Quinquenio, frenó la tendencia deflacionaria que
apareció a mediados y finales del pasado Quinquenio, y se sobrepuso,
al mismo tiempo, a las graves inundaciones y sequías.
No obstante, subsisten no pocos
problemas en la vida económica y social que requieren suma atención
y se deben tomar más medidas para solucionarlos.. He aquí los
principales: irracionalidad de la estructura sectorial de la economía
y falta de coordinación en el desarrollo económico de las diferentes
regiones; baja calidad de la economía nacional en su conjunto
y poca competitividad en el plano internacional; imperfecciones
remanentes del sistema de la economía de mercado socialista y
marcada persistencia de los factores institucionales que obstaculizan
el desarrollo de las fuerzas productivas; atraso relativo de la
ciencia, la tecnología y la educación, y capacidad de innovación
científico-tecnológica comparativamente débil; escasez
de recursos importantes, tales como el agua y el petróleo, y deterioro
del ecosistema en algunas zonas; aumento de la presión del empleo,
lento crecimiento de los ingresos de los campesinos y de una parte
de la población urbana, y disparidad creciente en los mismos;
cierto caos en el orden de la economía de mercado en algunos ámbitos,
y ocasionales accidentes graves por falta de seguridad; casos aén
bastante serios de corrupción administrativa, degeneración moral,
prodigalidad, despilfarro, formalismo y burocratismo; y, en algunas
localidades, un deficiente orden péblico.
Pronta
ejecución del X Plan Quinquenal
A partir de 2001, China iniciará
la ejecución del primer plan quinquenal del nuevo siglo. La Propuesta
del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la
Elaboración del X Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico
y Social, aprobada por la V Sesión Plenaria del XV Comité
Central del Partido, ha planteado los objetivos del empeño,
los principios rectores y las tareas principales del desarrollo
económico y social para los próximos cinco años. De acuerdo
con el espíritu de dicha Propuesta, y después de escuchar
atentamente las opiniones de los diversos sectores sociales, el
Consejo de Estado ha elaborado el “Esquema del X Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico y Social de la Repéblica
Popular China (Proyecto).
En su informe sobre el Esquema
del X Plan Quinquenal para el Desarrollo Económico y Social, presentado
ante la IV Sesión de la IX Asamblea Popular Nacional, el Primer
Ministro del Consejo de Estado Zhu Rongji dijo que al fijar en la
situación nacional e internacional que se da en estos comienzos
del nuevo siglo, se comprueba que los próximos cinco o diez años
constituyen un período de extrema importancia para el desarrollo
económico y social de China. En el plano mundial, la revolución
de las nuevas ciencias y tecnologías cobra ímpetu, la tendencia
a la globalización económica se acentéa, en muchos países
está impulsándose dinámicamente el reajuste de la estructura
sectorial de la economía, y el desarrollo en las naciones alrededor
de China se está acelerando. Tal entorno internacional no sólo
nos ha planteado un serio reto, sino que también nos ha proporcionado
una coyuntura histórica que nos permite acelerar la marcha y realizar
un desarrollo quemando etapas. Si miramos a nuestro país, constatamos
que nuestra reestructuración económica se encuentra en el período
crucial, que nuestra reforma está atravesando la etapa de enfrentamiento
con los problemas más difíciles, y que nuestro pronto ingreso
en la Organización Mundial de Comercio traerá consigo ciertos
problemas nuevos. Puesto que las tareas en los diversos dominios
son muy arduas y existen numerosas contradicciones subyacentes que
requieren solución, la situación nos exige aprovechar esta oportunidad
y acelerar el desarrollo. Al mismo tiempo, también contamos
con muchas condiciones favorables que posibilitan un desarrollo
relativamente rápido de la economía nacional durante un período
bastante largo.
De acuerdo con la situación
y las tareas del X Quinquenio, en el “Esquema" se formulan los objetivos principales del desarrollo económico
y social para los próximos cinco años. Estos son: mantener
un ritmo de desarrollo de la economía nacional relativamente acelerado;
obtener resultados palpables en el reajuste estratégico de
la estructura económica; elevar considerablemente la calidad
del crecimiento económico y su rentabilidad, a fin de sentar cimientos
sólidos para que en el 2010 se duplique el producto interior bruto
del 2000; conseguir que las empresas estatales den importantes avances
en el establecimiento de un sistema empresarial moderno; implantar
un sistema de seguridad social comparativamente completo, perfeccionar
gradualmente el sistema de la economía de mercado socialista y
lograr mayores progresos en la apertura al exterior y la cooperación
internacional; ampliar los canales de empleo, incrementar de modo
continuo los ingresos de la población urbana y rural, mejorar
de forma considerable las condiciones de vida en lo material y lo
cultural, y fortalecer la construcción ecológica y la protección
medioambiental; y acelerar el desarrollo de la ciencia, la tecnología
y la educación, elevar en mayor medida las cualidades de la población
nacional, y lograr notables progresos en el fomento de la civilización
socialista en lo espiritual y en la construcción de la democracia
y el sistema legal.
En el Esquema del X Plan Quinquenal
se plasman los importantes principios rectores como sigue:
Persistir en tomar el desarrollo
económico como tema principal. Es necesario enfatizar la unión
de la celeridad y el rendimiento, y conseguir un desarrollo relativamente
rápido bajo la premisa de mejorar el rendimiento. Sólo la rapidez
basada en el mercado y el rendimiento supone un desarrollo verdadero
y es lo que cuenta. Al considerar de manera integral los diversos
factores, se ha establecido una tasa anual de alrededor del 7% como
meta del crecimiento de la economía durante el período del X
Plan Quinquenal. Esta tasa, aunque un poco inferior a la lograda
en la práctica durante el IX Quinquenio, no deja de ser bastante
elevada. Para alcanzar esta meta basándose en la mejora del rendimiento,
es necesario realizar arduos esfuerzos. Por otra parte, dados algunos
factores indefinidos presentes tanto en el plano internacional como
en el nacional, es aconsejable dejar cierto margen para los objetivos
previstos en el plan. Ello favorecerá el encauzamiento de los
principales esfuerzos de los diversos sectores hacia el reajuste
de la estructura y la elevación de la rentabilidad, así como
la evitación del sobrecalentamiento económico y la duplicación
de proyectos de construcción.
Persistir en tomar la reestructuración
como línea principal. La economía de China ha llegado a un punto
en el que sin llevar a cabo un reajuste no podría seguir desarrollándose.
Si la economía se desarrolla sobre la estructura anterior y la
modalidad de crecimiento extensivo, no solamente los productos carecerán
de aceptación en el mercado, sino que tanto los recursos naturales
como el medio ambiente no podrán soportar esta práctica. Es
imprescindible reajustar la estructura en el curso del desarrollo
y mantener un desarrollo relativamente rápido durante el proceso
de la reestructuración. En los próximos cinco años, será
necesario reajustar con energía la estructura sectorial de la
economía y la estructura del desarrollo económico y social tanto
de las diferentes regiones como de la ciudad y del campo, tomando
especialmente la primera como punto clave. Hay que consolidar y
reforzar la posición de la agricultura como sector básico, acelerar
la reorganización y la transformación de la industria así
como la optimización y la actualización de su estructura, expandir
con mucha energía el sector de servicios, acelerar el proceso
de informatización de la economía nacional y de la sociedad,
y continuar potenciando la construcción de infraestructuras.
Persistir en tomar la reforma,
la apertura y el progreso científico y tecnológico como fuerzas
motrices. Tanto el desarrollo económico como la reestructuración
deben propulsarse mediante la innovación del sistema, de la ciencia
y de la tecnología. En el próximo lustro, será menester impulsar
firme e invariablemente la reforma, ampliar la apertura y remover
los impedimentos institucionales que obstaculizan el progreso de
las fuerzas productivas, a fin de proporcionar una poderosa fuerza
motriz que impulse el desarrollo económico y social. Hay que colocar
el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la educación en
un lugar destacado, seguir aplicando la estrategia de vitalización
del país por medio de la ciencia y la educación, vigorizar la
ciencia y la tecnología, y preparar personas idóneas, todo ello
con miras a contribuir a una estrecha integración de la ciencia,
la tecnología y la educación con la economía.
Persistir en tomar la elevación
del nivel de vida del pueblo como punto de partida fundamental.
Mejorar continuamente las condiciones de vida de la población
urbana y rural, constituye tanto el objetivo fundamental que perseguimos
al desarrollar la economía, como una respuesta a la apremiante
necesidad que se plantea al ampliar la demanda interna y promover
el crecimiento continuo de la economía. Es indispensable insistir
en situar la elevación del nivel de vida del pueblo en un lugar
preeminente, abrir más fuentes de empleo, aumentar los ingresos
de la población, reajustar de manera racional la distribución
de los ingresos y perfeccionar el sistema de seguridad social, con
objeto de garantizar que las masas populares marchen hacia una vida
más acomodada.
Persistir en la integración
del desarrollo económico y del social. Hay que reforzar con energía
el fomento de la civilización socialista en lo espiritual y la
construcción de la democracia y el sistema legal; tratar de manera
adecuada las relaciones entre la reforma, el desarrollo y la estabilidad;
promover el desarrollo de las diversas actividades sociales; y asegurar
la estabilidad social. Es imperativo atribuir suma importancia a
los problemas demográficos, ecológicos y de recursos naturales,
y resolverlos con seriedad, así como aplicar en mayor medida la
estrategia de desarrollo sostenible para propulsar así el desarrollo
armonioso entre la economía, la sociedad y el entorno ecológico.
En el Esquema del X Plan Quinquenal
se ponen de relieve los aspectos estratégicos, macroeconómicos
y políticos, se reducen los índices de producción y aumentan
los índices prospectivos que reflejan la dinámica estructural;
en torno a las cuestiones principales pendientes de solución y
a los campos de desarrollo prioritarios, se señala el rumbo
que ha de seguirse y las políticas y medidas correspondientes.
Se subraya que la ejecución del plan exige poner en pleno juego
los mecanismo del mercado, y que para la regulación y el control
macroeconómicos por parte del gobierno es preciso recurrir en
mayor medida a las palancas y las políticas económicas, así
como a los medios legales. Respecto al método de elaboración
del plan, se ha procurado elevar el grado de participación de
la sociedad, de modo que el proceso de su elaboración se convierta
en un proceso en el que se despliegue del espíritu democrático
y se aéne la sabiduría de las masas, y en el que los diversos
sectores interesados puedan llegar a un consenso.
|