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Agricultura
Se intensificó la reestructuración
de la producción agrícola. La producción cerealícola registró
buenas cosechas continuamente en los primeros cuatro años del
IX Plan Quinquenal, la oferta y la demanda en cuanto al volumen
total se mantuvo básicamente en equilibrio, y en los años
de buena cosecha sobraron cereales. Bajo estas circunstancias, las
diversas localidades reajustaron en gran medida la estructura de
los cultivos agrícolas de acuerdo con las necesidades del mercado.
La superficie de los cultivos industriales se incrementó, ascendiendo
por primera vez a un 30% de la superficie total de los cultivos
agrícolas.
La producción cerealícola
registró una reducción en gran medida, y la composición de
los cultivos se optimizó aún más. Debido a la grave sequía
y la reducción de la superficie del cultivo por el reajuste estructural,
el rendimiento cerealícola anual fue de 462.51 millones de toneladas,
con una disminución del 9% en comparación con el año anterior.
De ese total, la cosecha de cultivos de maduración estival fue
de 107.5 millones de toneladas, 9.3% menos que el año previo;
el rendimiento de arroz temprano, 37.47 millones de toneladas, 8.5%
menos; y el de los cultivos de maduración otoñal, 317.54
millones de toneladas, con una reducción del 9%.
Entre los principales cultivos
industriales, el algodón y las oleaginosas registraron un aumento,
mientras que los azucareros disminuyeron. Debido a que la producción
del sector textil mejoró notablemente, aumentó la demanda del
algodón y subió su precio de mercado. Los campesinos plantaron
más algodón, y la superficie de este cultivo aumentó en 300,000
hectáreas, es decir un incremento del 8.1%. La producción anual
fue de 4.35 millones de toneladas, un 13.6% más que el año
anterior. La producción de las oleaginosas fue de 29.5 millones
de toneladas, para un aumento del 13.4%. La superficie de los cultivos
azucareros se redujo, registrando una producción de 74.5 millones
de toneladas, con una disminución del 10.6%.
La producción de verduras
creció rápido en la reestructuración. La superficie de cultivo
de verduras y hortalizas en todo el año llegó a los 14.7
millones de hectáreas, para un aumento del 10.1% sobre el año
previo. Se optimizó la estructura de los productos, con el aumento
de la variedad de los cultivos famosos, nuevos, especiales y finos.
La ganadería se desarrolló
a pasos seguros. Con la gran bajada del precio de pienso, el precio
del cerdo vivo se mantuvo estable y con pequeñas fluctuaciones
tras la subida ocurrida en el segundo semestre del 1999. Los campesinos
obtuvieron más ganancias por criar cerdos y la producción de
cerdo vivo se desarrolló constantemente. Las producciones vacuna,
ovejuna y avícola siguieron manteniendo el rápido desarrollo.
El volumen total de la producción de carnes del año alcanzó
los 62.7 millones de toneladas, con un aumento de 5.4% respecto
al año anterior.
La pesca se desarrolló sin
altibajos, con una producción anual de especies acuícolas de
42.9 millones de toneladas, un 4.1% más que en el año precedente.
La silvicultura mostró una
tendencia de desarrollo relativamente rápido tras el despegue
del proyecto estatal de protección de los recursos de bosques
naturales y el fortalecimiento de la devolución de los campos
cultivables a la reforestación (pastizales) en el centro y el
oeste del país. En 2000 la superficie reforestal totalizó 5.16
millones de hectáreas, de ellos, 710,000 hectáreas correspondieron
a la devolución de campos cultivables a la reforestación, para
un incremento del 5.3% y 9.2%, respectivamente.
La construcción de obras hidráulicas
se intensificó aún más, con un aumento de la superficie de
regadío efectivo de más de 800 mil hectáreas en todo el año.
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