La Gran Muralla en otono
La Gran Muralla en otoño.

Ruinas de un sector entre Wuwei y Shandan en el Corredor Hexi.

La Gran Muralla corre como si fuera una inmensa serpiente sobre las montañas.


La torre Wangjing, en Simatai, Beijing.

Motivos esculpidos en un arco del Paso Juyong.

Un sector de la muralla Han, en Dunhuang, hecho de guijos, junco y barro.

Estatua de uno de los Cuatro Reyes Celestiales de Yuntai, en el paso Juyongguan de Beijing.

 

La Gran Muralla

Cuando N. Amstrong, el cosmonauta norteamericano navegaba en el Apolo No. 11, y puso pie en la Luna, por primera vez en la historia de la humanidad, distinguia desde allí sólo dos arquitecturas en la Tierra: el Gran Dique Defensor de Holanda y la Gran Muralla china.

Es ésta la más grande obra defensiva de la antigua china y un magnífico espectáculo en la historia mundial de la Arquitectura.

Su construcción duró 2 700 años, desde el Período de los Reinos Combatientes –hace 25 siglos– hasta el último de la dinastía Ming. Se extiende en el norte de China, atravesando montañas, praderas y desiertos.

Por su extensión y magnitud jamás vistas, la Gran Muralla era considerada hace ya siglos entre las Siete Maravillas Arquitectónicas del Mundo.

Hace más de dos milenios había siete reinos feudales en el valle del río Amarillo. Para defenderse unos de los otros, diversos reinos construyeron respectivamente murallas en sus territorios.

Los Yan, Zhao y Qin, reinos limítrofes de las poderosas tribus de los hunos. Frecuentemente hostigados por ellas, levantaron murallas en las fronteras del norte que lindaban con aquellas tribus. Así se inició la construcción de la Gran Muralla.

Hacia el año 221 antes de muestra era, el reino Qin venció a los demás reinos, fundándose así el primer imperio unificado, unitario y centralista en la historia de China. El emperador Qin Shihuang mandó transformar las murallas en una formidable defensa contra las incursiones de las tribus del norte. Esta obra es la muralla Qin –con 5 000 km de largo que partía al este, de la provincia de Liaoning, y terminaba en Lintao, en la prov. de Gansu.

La Gran Muralla se atribuye a veintitantos reinos feudales y dinastías. Bajo los Han y Ming, la muralla sobrepasaba los 5 000 km de largo.

Bajo los Han, la muralla fue alargaba hacia el oeste, vía el corredor Hexi para terminar en el interior de Xinjiang. Su longitud alcanzaba a 10 000 kms. El sector añadido desempeñó gran papel para el tránsito de la “Ruta de la Seda" que conducía a las Regiones Occidentales, y para el intercambio cultural y el comercio entre China y los diversos países euroasiáticos. Desgraciadamente, buena parte de la muralla Han se redujo, con el tiempo, a ruinas.

La dinastía Ming fue la última en levantar la Gran Muralla. La construcción se efectuó sin parar en 200 años. La muralla que se ve hoy es atribuida a la dinastía Ming.

Serpentea por altas montañas y enlaza un centenar de desfiladeros y millares de fortalezas y atalayas, con una vista realmente impresionante. Las atalayas están instaladas realmente impresionante. Las atalayas están instaladas sobre la muralla o a ambos lados. Las aisladas ocupan, en general, cumbres u otros lugares visibles. Eran utilizadas para transmitir señales de alarma. En caso de ataque, los vigías levantaban de día densas columnas de humo y, de noche, encendían grandes fuegos. Las fortalezas se hierguen sobre la muralla. Se alojaban allí guerreros y se guardaban las municiones.

Si se enlazara las murallas edificadas en los diversos períodos históricos, medirían 50 000 km de largo y si se empleara los ladrillos, piedras y barro de esas fortificaciones para levantar un dique de l1 m de ancho y 5 m. de alto, daría una docena de vueltas a la Tierra. Hoy las ruinas de estas construcciones se encuentran diseminadas en las 16 provincias y regiones autónomas del nordeste, norte y noroeste y del valle del río Amarillo.

La Gran Muralla es un monumento que registra la historia de las diversas dinastías, el sacrificio de los guerreros y el ingente esfuerzo de los hombres reclutados para construir la muralla. Refiere la leyenda que en la época de Qin Shihuang, el esposo de la hija de Meng Jiang, fue reclutado a fuerza para construir la Gran Muralla. Pasados tres años, como no podía regresar a casa, su mujer decidió llevarle un abrigo, sufriendo innumerables penalidades, llegó al paso Shanghaiguan. Cuando la joven supo que su marido había muerto agotado por el trabajo, rompió a llorar y se dice que sus lágrimas derrumbaron un sector del muro, de 400 km de largo. Y así aparecieron los huesos de su marido. Este cuento evidencia la dureza del trabajo obligatorio y las quejas del pueblo.

Hoy día, la Gran Muralla, punto turístico, el más importante, atrae a innumerables visitantes nacionales y extranjeros y a través de la historia, la cultura, el arte arquitectónico de esta obra conocen aún más a China.

Bajo la acción de lluvias y vientos, la Gran Muralla ha perdido ya su fisonomía original. Fundada la Nueva China, su Gobierno adoptó una serie de medidas protectoras respecto a la Guan Muralla, En1961, la incluyó entre las reliquias históricas bajo protección estatal y mandó restaurar los sectores de la mrualla en Badaling, los pasos Shanhaiguan y Jiayuguan.