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El complejo arquitectónico
en el monte Wudang
EL monte Wudang se encuentra
en el noroeste de la provincia de Hubei, Su cumbre principal Tianzhu
(Pilar del Cielo) descuella entre los 72 picos que la rodean, espectáculo
que sugiere un grupo de marqueses saludando a su soberano. Aquí,
las altas montañas están siempre veladas por nubes y brumas;
los bosquse crecen lujuriantes; grutas, manantiales y arroyos se
encuentran por doquiera. En este retiro de ensueño, nació
la secta del taoísmo: la de Wudang. Desde la antigüedad,
el monte ha atraído a numerosos taoístas que intentan lograr
la inmortalidad mediante el perfeccionamiento espiritual.
Además, Wudang goza de prestigio
por sus artes marciales originadas en el taoísmo. Son apreciadas,
como las del Templo Shaolong, en el norte de China. Los taoístas
las practican mientras se ejercitan en la práctica de la virtud.
“Dominarlas significa gozar de buena salud y capacidad defensiva".
En cuanto a ésta, los taoístas se pronuncian por “ganar
la iniciativa, atacando después de que el enemigo haya atacado".
Sin embargo, lo que enorgullece
al monte Wudang son sus magníficos y misteriosos palacios, templos
y monasterios. Como el más vasto conjunto arqueitectónico
taoísta, figura en la Lista de Patrimonios Culturales del Mundo.
El taoísmo es una religión
originada en la antigua cultura china. En este país hay muchas
montañas con afamados templos y monasterios taoístas. Pero,
¿por qué la magnitud de los de Wudang no tiene parangón
en el mundo? Esto se atribuye a Zhudi, emperador Chengzu de los
Ming.
La construcción de los edificios
de Wudang comenzó en tiempos de la dinastía Tang y continuó
bajo los Song y Yuan. Durante la dinastía Ming, Zudi, un señor
feudal, destronó a su sobrino y se proclamó emperador. A fin
de justificar su acción contra la ética feudal, pretextó
que el Poder Imperial era debidamente otorgado por la Divinidad
y que lo hizo por cumplir la voluntad del Gran Emperador Zhenwu
de Wudang. Investido emperador, puso gran entusiasmo en la ejecución
de obras de ingeniería. En el norte, se construyó el Palacio
Imperial y al sur, un complejo arquitectónico en el monte Wudang,
dedicado a la Divina Majestad Zhewu, a quien Zhudi tomó como
“protector de la familia imperial".
Este acontecimiento contribuyó
a la prosperidad del taoísmo, y los emperadores subsiguientes
consideraban el Wudang como “templo familiar", donde se
conjuraba las calamidades y oraba por las buenas cosechas.
Con el poderoso apoyo material
de la corte, el complejo arquitectónico de Wudang logró ser
ensanchado de manera incesante y el monte Wudang devino la “Primera
Montaña Sagrada bajo el Cielo". Bajo los Ming, por su
posición política y religiosa, descollaba entre las montañas
célebres del país. Se encontraban creyentes de diversos
lugares de China, y del sudeste asiático.
Según datos históricos,
Zhudi incorporó antaño 300000 obreros y artesanos, concluyendo
el complejo arquitectónico con 8 000 piezas en total, y ofreció
a Wudang estatuas de divinidades, cortinajes, objetos para ceremonias
religiosas. Más tarde, con la constante ampliación, el número
de piezas llegó a 20 000.
El diseño y la distribución
arquitectónica de estos edificios reviven las leyendas sobre
el perfeccionamiento espiritual para alcanzar la inmortalidad por
parte del Gran Emperador Zhenwu y encarnan perfectamente la integración
entre el Poder Político y el Poder Divino, creando un ambiente
impregnado de majestad, misterio, de solemnidad.
Un camino pavimentado con losas
que sale de la puerta Xuanyue (al pie del monte Wudang) y termina
en la cumbre Tianzhu se denomina “Ruta Divina" y se extiende
a lo largo de 70 km. Aambos lados, se levantan 8 palacios, 2 monasterios,
36 templos, 72 santuarios cavados en rocas, 39 puentes, 12 kioscos
y terrazas, En 12 años de construcción, Zhudi mostró
vivo interés, impartiendo unos 60 edictos sobre asignación
de recursos humanos, diseños arquitectónicos, tratamiento
de los excedentes de materiales de construcción– Recomendó
reiteradamente que no se modificara en nada la topografía de
la montaña. Este es el principio que sigue, desde siempre,
la arquitectura taoísta y encarna el culto del taoísmo a la
Naturaleza.
Los edificios de Wudang se
hallan diseminados sobre rocas, o entre los acantilados para formar
un magnífico conjunto con arroyos y bosques de sus alrededores.
Los Ming se enorgullecían
por los edificios de Wudang, glorificándolos como “magníficas
obras taoístas a través de la eternidad". Hoy, desgraciadamente
buena parte de estos edificios se han reducido a escombros, pero
los existentes lucen todavía su esplendor a pesar de los siglos.
Entre ellos, el monasterio
Fuzhen –de cinco pisos y con un pilar que sostiene 12 vigas-,
es obra maestra; el Muro del río Amarillo de Nueve Zigzags transmite
el sonido como el Muro del Eco del Templo del Cielo, en Beijing.
La enorme Muro del Eco del Templo del Cielo, en Beijing, La enorme
campana colgada en una de las salas del templo Zhuanshen es otra
maravilla: cuando se la toca no se perciben dentro sus sonidos,
pero desde fuera, se oyen claros y persistentes.El Palacio del Oro,
en el monte Tianzhu es una construcción en bronce, y revestida
del preciado metal que le da nonbre. En días de tempestad, se
desatan a menudo en torno suyo truenos, rayos y relámpagos. Un
espectáculo realmente impresionante. Concluida la tormenta, el
edificio brilla como nuevo– De ahí su otro nombre: “Palacio
de los Fuegos y Truenos".
Hoy, en este célebre
monte taoísta, los inciensos arden vivos como en tiempos antiguos.
Con sus magníficos edificios, sus melodiosas músicas religiosas,
sus incontables leyendas, convoca cada año a gran cantidad
de visitantes.
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