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El Templo del Cielo
Dendro del casco de la ciudad
de Beijing, se admira un antiguo complejo arquitectónico: es el
Templo del Cielo. Al entrar en su recinto, advierte uno que los
edificios principales llevan casi todos tejas vidriadas de color
azul intenso. ¿No recuerda tal color la profundidad, la vastedad
del cielo? Precisamente el efecto perseguido por los arquitectos
del templo.
Comstruído en 1420 bajo el
reinado Yongle de la dinastía Ming (1368-1644), fue bautizado
al comienzo como “Templo del Cielo y la Tierra". Era el lugar
donde los emperadores ofrecían sacrificios a ambos. En 1530 bajo
el reinado Jiajing (Ming), con la conclusión del Templo de la
Tierra, en las afueras septentrionales de la capital, su nombre
fue sustituido por el de Templo del Cielo. Desde entonces, los soberanos
venían aquí todos los años, en el solsticio de invierno,
un día determinado del primer mes lunar y el primer mes de verano:
Ofrecían sacrificios al Cielo, oraban por las buenas cosechas,
o rendían culto al Sol, la Luna y los astros, y a los Dioses del
Viento, el Trueno, la Nube y la Lluvia.
El Templo del Cielo es la mayor
entre las arquitecturas dedicadas a las ceremonias religiosas que
subsisten en China. Está rodeado por un doble muro, que divide
el recinto en dos zonas: templo interior y templo exterior.
La zona norte se presenta en
forma redonda y la del sur, cuadrada. Simbolizan el Cielo y la Tierra
según antiguas concepciones.
Las principales obras del Templo
del Cielo son: El Templo de las rogativas por las Buenas Cosechas
y el Altar de la Terraza Circular. Situados respectivamente en el
norte y el sur de la zona del templo interior, están enlazados
por un largo camino hecho de piedra y ladrillo. Es denominado “Vía
Divina ", “Ruta Marítima", o "Puente Rojo de
los Emperadores". En sentido alegórico indica: Para llegar
al Paraíso, hace falta recorrer una larga distancia.
Construído en 1530 y ampliado
en 1749, Altar de la Terraza Circular es llamado también
“Terraza para Rendir Homenaje al Cielo". “Terraza para
Ofrecer Sacrificios". Bajo los Ming, estaba decorado con ladrillos
vidriados de color azul y de mármol blanco. Mas en tiempos de
la dinastía qing, éstos fueron reemplazados por bloques
pétreos de color blanquecino.
Se compone de tres terrazas
superpuestas. Los bloques en forma de abanico que las cubren, las
balaustradas que las rodean y los peldaños que conducen a ellas,
son nueve o múltiplos de nueve. ¡Un diseño realmente
ingenioso! En tiempos antiguos, los chinos tomaban los números
impares como “números yang o solares". El "9"
es el máximo. Tal diseño simboliza el “Cielo de Nueve Capas".
En la terraza superior se ve una losa redonda, popularmente conocida
como “Corazón del Cielo". Si uno la golpea o habla en voz
alta desde allí, los sonidos son reproducidos por el eco.
Al norte del Altar, se encuentra
el Templo de la Bóveda Imperial del Cielo, se colocan las tablillas
de los dioses. La sala principal del mismo nombre, en forma redonda,
está custodiada por cinco habitaciones al este y cinco al oeste.
La muralla que rodea este templo se llama “Muro del Eco",
ya que el pulimento de su lado interior, transmite con claridad
la voz. Es otra de las maravillas arquitectónicas del Templo del
Cielo.
El Templo de las Rogativas
por las Buenas Cosechas, concluído en 1420, es una estructura
circular con triple tejado que remata em una estfera dorada. Al
comienzo, era de sendos colores. De arriba abajo: Azul, amarillo
y verde, que representaban respectivamente el Cielo, al emperador
y al pueblo. Más tarde, en 1752, estos colores fueron unificados
con el azul. Destruido por un rayo en 1889, fue rápidamente restaurado
al año sieguiente. El cielorraso –abovedado y con nueve dragones-
que ornamenta la sala de este templo es verdaderamente refinado.
Las columnas que lo sostienen son 28 en total. Las cuatro interiores,
que llevan pintados dragones y fénices, simbolizan las cuatro
estaciones del año; las 12 intermediarias, los 12 meses del
año; y las 12 exteriores, las 12 Ramas Terrestres. Aquí,
en compañía de cortesanos y generales, los soberanos oraban
en el primer mes lunar por las buenas cosechas.
Al norte de la sala, se halla
el templo del Emperador Celestial. Con cinco piezas, tenía un
techo cubierto de tejas vidriadas de color amarillo y servía como
lugar donde se ofrecían sacrificios a los dioses. Construído
también en 1420, fue llamado al principio “Almacén
del Cielo". En 1545, con su reedificación, estas tejas fueron
cambiadas por las de color azul, y desde entonces lleva el nombre
de “Templo del Emperador Celestial". Sobre el altar de piedra,
en la sala principal, descansa el nicho que conserva la tablilla
perteneciente al “Emperador Celestial". A ambos lados del
altar, se alínean ocho pequeños para instalar los nichos
de los antepasados de las ocho generaciones de la familia imperial
Aisin-Goro. Estos nichos fueron trasladados en 1921 a otro lugar.
Otra construcción importante
es el Palacio de la Abstinencia. Allí, los emperadores tomaban
baño y pasaban la noche que precedía al día de los sacrificios
al Cielo. En la terraza, sobre la que se basa la sala, se aprecian
un Mirador de la Abstinencia y el Quiosco de la Tabla de las 12
Ramas Terrestres. Al nordeste está la Torre de la Campana. Se
tocaba ésta desde que los oficiantes salían de su residencia
hasta su arribo al Altar de la Terraza Circular del Cielo. Concluída
la ceremonia, la campana era tañida nuevamente.
En la antig–edad, los templos
para venerar espíritus y dioses se encontraban en China por todas
partes. Pero un complejo arquitectónico tan grandioso y con disposición
tan cuidadosa como el Templo del Cielo es casi el único en el
país.
Además, en los alrededores
de estas construcciones principales, se encuentran edificios auxiliares
como la Casa de la Música Divina, la Cocina Divina, el Quiosco
para Matar el Ganado–
El Templo del Cielo –conjunto
arquitectónico realmente incomparable-, aparece hoy en la Lista
de la UNESCO de Patrimonios Culturales del Mundo.
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