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Las Grutas de Dazhu
En la historia del arte de
la escultura de China, los trabajos en piedra que se encuentran
en las grutas de la región Ba-Shu ocupan un puesto de primera
importancia. Esta región, cuyo nombre deriva de dos antiguos
reinos de China, -en la actualidad la provincia de Sichuan y el
municipio de Chongqing-, fue en la antigüedad una de las que
alcanzo mayor desarrollo económico y cultural; asimismo, donde
el taoísmo y el budismo se divulgaron mas temprano y la construcción
de grutas comenzó con anterioridad a otras zonas, por esta razón
existen un mayor numero de grutas y están diseminados en un área
de mayor amplitud. En esta región se han descubierto mas de 200
conjuntos de grutas en mas de 50 distritos. Su construcción comenzó
en las dinastías del Sur y del Norte (420-589), alcanzó su
mayor desarrollo bajo los Tang y Song, (618-1279) y concluyó
durante las dinastías Ming y Qing (1368-1911). Su valor artístico
es sólo comparable con las del Mogao (en Dunhuang, Gansu), Longmen
(en Luoyang, Henan) y Yungan (en Datong, Shanxi).
Entre las grutas de la región
Ba-Shu, las de Dazhu son las más importantes por el valor artístico
y cultural de sus esculturas y relieves. Dazhu es conocido como
“Tierra de Inscripción en Piedra" y “El Tesoro de
Arte Escultórico de China".
Las grutas de Dazu están
ubicadas a 165 km de Chongqing, en el distrito de Dazu. Las estatuas
y relieves que se encuentran en ella -más de 50 mil y agrupadas
en 40 sitios diferentes- fueron trabajadas entre el siglo IX, finales
de la dinastía Tang, y el siglo XIII, último período de
la dinastía Song. Los grupos escultóricos más representativos
y de mayor importancia artística se encuentran en las grutas
ubicadas en las montañas Beishan y Baoding.
La montaña Beishan se
alza a dos kms de la capital del distrito. Fue en las postrimerías
de la dinastía Tang (siglo IX-X), que el general de Changzhou,
Wei Junjing, que intentaba establecer un régimen separatista
en la parte sur de la actual provincia de Sichuan, hizo construir
en la montaña Beishan una aldea amurallada donde acantono
sus tropas y almacenaba cereales. En el año 892, Wei Junjing
ordenó excavar grutas en el acantilado Cuibi ( hoy Acantilado
del Gran Buda), al oeste de la aldea amurallada. Poco después,
funcionarios, señores feudales, monjes y monjas de la localidad
contribuyeron con dinero para que se realizaran estatuas de motivos
budistas. Así fue como, a lo largo de 250 años -desde el
último período de la dinastía Tang hasta el reinado Shaoxing
de la dinastía Song del Sur- se produjeron mas de diez mil estatuas.
Son estas las que ahora, mil años después, aún se
hallan diseminadas en las faldas de la montaña Beishan con
el Acantilado del Gran Buda como centro.
La gruta 136 es la de mayores
dimensiones en la montaña Beishan. Se encuentra en buen estado
de conservación y en su interior se puede apreciar trabajos representativos
del arte escultórico durante la dinastía Song. Las imágenes
de Guangyin y de otros Bodhisatvas son representados con un aire
simpático, no como las estatuas budistas de Yungang, en donde
son serios e insondables. Majucri sentada sobre un león rugiendo
y Samantabhadra cabalgando sobre un elefante blanco son dos de las
esculturas más atractivas. En ellas se puede notar un fuerte
contraste entre la ternura que manifiestan estas bondadosas y hermosas
mujeres y la fiereza que comunican los animales ya domados. Imagenes
que encierran un significado filosófico: La victoria final de
lo bondadoso sobre lo perverso. Artísticamente hablando, en estas
imágenes se aprecia un trabajo escultórico que logra una perfecta
armonía entre lo estático y lo dinámico.
Entre las estatuas budistas,
se destacan las de Guanyin trabajadas durante la dinastía Song.
En China, las primeras estatuas de este Bodhisatva fueron representadas
por una figura masculina, bien vestido y con una expresión de
seriedad en el rostro, pero, en las trabajadas a partir del último
período de la dinastía Tang, se le representa como una figura
femenina y simpática.
El Bodhisvatta Guanyin con
un rosario. Es la estatua más importante, y el mayor orgullo
, de la montaña Beishan. Con 100 cm de altura, de pie sobre
una flor de loto, Guanyin lleva un rosario en la mano derecha, en
su rostro bonito y redondo se dibuja una sonrisa tímida, lleva
las manos cruzadas sobre el vientre y viste una chaqueta y un delantal
sobre la falda, luce borlas que penden en el pecho y cintas que
cuelgan de sus brazos. Esta imagen, que recuerda a una doncella
encantadora, graciosa y elegante, muchos extranjeros al contemplarla
la denominan como la “Venus de Oriente".
En esta gruta trabajada durante
la dinastía Song aun se pueden ver otras cuatro estatuas con
gran valor artístico. Armoniosas, de líneas sencillas y precisas,
fueron modeladas manteniendo las proporciones humanas pero dándoles
una mayor altura.
Las esculturas de la montaña
Beishan son el resultado de un trabajo fino, de gran maestría,
y de imágenes bellas que parecen dotadas del aliento de la vida;
las de la montaña Baoding, además de la calidad de su trabajo,
son admirables por su grandeza y majestad.
La montaña Baoding está
situada a 15 km al nordeste de Dazhu. Las obras escultóricas
que se encuentran en ella - más de 10 mil- fueron realizadas
en un período de más de 70 años bajo la dirección
de Zhao Zhifeng, célebre monje de la dinastía Song. Desde
hace más de 800 años estas obras se encuentran en un profundo
valle de 500 m de largo -con el Acantilado del Gran Buda como centro--
y en las grutas o precipicios de los alrededores.
En la parte central del Acantilado
del Gran Buda se puede ver una enorme escultura representando a
Sakyamuni -fundador del budismo- tendido de costado a lo largo del
acantilado norte. Esta escultura, llamada "El Nirvana de Sakyamuni"
tiene 31 metros de largo y deja ver sólo la mitad superior del
cuerpo, la inferior se oculta en la roca. Con los ojos levemente
abiertos y un rostro tranquilo y cariñoso, representa a Sakyamuni
en el momento de su muerte. Es la obra más espectacular y grandiosa
de la montaña Baoding.
“El Nacimiento de Sakyamuni"
es otro de los grupos escultóricos que sorprende por su majestuosidad
y belleza. De las paredes del acantilado se asoman nueve cabezas
de dragón, y de sus bocas brotan cristalinos chorros de agua
que caen en la bañera donde Sakyamuni está sentado, sonriente.
El único grupo de figuras
gigantescas y en posición de pie que se encuentra en el Acantilado
del Gran Buda, es el grupo escultórico llamado "Los Tres Santos
de Huayan". Vairocana, custodiado a ambos lados por Mañjusri
y Samantabhadra. Cada una de las esculturas mide 7 m. de altura.
En una de sus manos Samantabhadra sostiene una pagoda de 500 kg.,
que despuús de mil años aun no se ha caído; la razón:
la kasaya que lleva toca el suelo.
El “Bodhisatva Guanyin de
Mil Brazos" es una obra ejecutada en la base –88 m2- de
un precipicio. Mide 7,6 m. de alto. Sus 1.007 brazos extendidos
sugieren la cola del pavo real. En las manos, finamente trabajadas,
tiene diferentes objetos.
En las esculturas que se encuentran
en la montaña Baoding, se pueden admirar también grupos
de esculturas que reflejan la vida y el trabajo de la gente común.
Hay unas profundamente dormidas, otras divertiendose, otras tocando
flauta, pero en todas ellas palpita la vida.
Las estatuas de Dazhu, gran
tesoro del arte escultórico de la antigua China,constituyen la
cristalización de la sabiduría de los artesanos.
El primero de diciembre de
1999, en la sesión XXIII que la Comisión de Patrimonios Culturales
y Naturales del Mundo celebró en Marruecos, la UNESCO incluyó
las Grutas de Dazhu en la Lista de Patrimonios Culturales de la
Humanidad.
Se llega en avión o tren
a Chongqing, donde existen líneas de autobús que llevan a
Dazhu.
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