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El Monte Wuyi
Cuentan que en la antigüedad
vivía en China un sabio llamado Peng Zhu que junto con su familia
se trasladó al sudeste donde se estableció en un lugar muy hermoso.
Pero, poco tiempo después, ese lugar sufrió de grandes
inundaciones y los habitantes se vieron obligados a llevar una vida
miserable. Para desviar las aguas que había dejado la inundación
y mejorar las condiciones del lugar, los hijos de Peng Zhu, llamados
Peng Wu y Peng Yi, dirigieron a los aldeanos en los trabajos de
apertura y construcción de un canal. En la actualidad este canal
es conocido con el nombre de Jiuquxi -El Arroyo de las Nueve Curvas-.
Para recordar las hazañas de estos hermanos, el pueblo llamó
al monte “Wuyi", palabra compuesta por los nombres de ellos
y a su padre se le reconoció como rey Wuyi. En honor a ellos se
construyó a orillas del Jiuquxi un palacio conmemorativo.
El monte Wuyi es parte de la
cordillera Wuyi que se encuentra al norte de la provincia de Fujian.
Este monte pintoresco, histórico y cultural está bajo la protección
estatal y es una de las primeras zonas desarrolladas a lo largo
de la costa del sudeste de China. Durante el período neolítico,
estuvo habitada por los antiguos Yue. Si se recorre en balsa el
Jiuquxi, aún se pueden ver en las paredes de los acantilados alguna
de sus tumbas de las cuales sobresalen los ataédes como barcos
colgando en el precipicio. Según los arqueólogos que han estudiado
la zona, estos son testimonios históricos de los ritos funerarios
de los primeros habitantes de la zona.
Por sus paisajes, de una belleza
sorprendente, este monte goza de fama, y emperadores, de diversas
épocas, le han concedido títulos honoríficos y grabado
inscripciones de homenaje sobre estelas de piedra. Por ejemplo,
el emperador Wudi de la dinastía Han (140-87 a.n.e.) ordenó
hacer un altar de sacrificios para el rey Wuyi; el emperador Xuanzong
de la dinastía Tang (712-755) declaró el monte Wuyi como una
de las montañas célebres bajo el cielo; a los comienzos
de las Cinco Dinastías (907-980), el monte Wuyi fue considerado
como un lugar sagrado por el taoísmo de la región del sudeste
y también uno de los 36 paraísos de los Inmortales en China.
Al inicio del siglo VI, algunos
letrados se establecieron en este monte para dedicarse a la enseñanza,
fue así que durante una época fue un centro importante
de la difusión de la doctrina de Confucio. Zhu Xi (1130-1200),
destacado filósofo de la dinastía Song dictó clases a sus
discípulos en ese monte, y desarrolló la doctrina Minxue, que
fue la más influyente y una de las cuatros escuelas confucianas
más grandes de China.
Conocido geográficamente
como una muestra de la topografía Danxia (color rojo), el monte
Wuyi se destaca por sus particulares y hermosas características:
cumbres extrañas y colinas onduladas formadas por capas superpuestas
de piedras y areniscas rojas. En la zona pai-sajística, que tiene
un circuito de 60 km, corre un río de aguas claras y límpidas
que serpentea al pie de las abruptas montañas. De sus numerosas
cumbres sobresalen por su belleza y su fama más de 36. La de Dawang
(Gran Rey), en la boca del Arroyo de las Nueve Curvas, es la más
imponente y majestuosa; la de Yun (Doncella de Jade), símbolo
del monte Wuyi; la de Jiesun (Rotoño de Bambú), que se levanta
junto al río. Hay además numerosas rocas de formas exóticas
con nombres sugestivos como la roca del Inmortal, la roca Sonora,
la terraza donde pescan los inmortales, etc., que embellecen aún
más al paisaje natural. Pasearse en ese lugar da la sensación
de estar en el paraíso.
Jiuquxi es la zona más atractiva
del monte Wuyi, sus paisajes fueron descritos por el poeta Li Gang,
(1083-1140) de la dinastía Song. Y es el lugar más concurrido
por los turistas. El viaje en balsa de bambú desde el muelle de
Jiuqu, en el curso superior del río, hasta el terminal Yiqu
-la primera curva- es una experiencia inolvidable. A lo largo de
los 9 km de recorrido se vive una sensación agradable y pasar
cada curva natural es encontrarse, a ambas orillas, con otros maravillosos
paisajes. Además, se puede escuchar los conmovedores cuentos narrados
por los barqueros. Vale la pena este viaje, es como si se recorriera
una galería pictórica.
Cada una de las escenas que
se ven a ambas orillas del Arroyo de las Nueve Curvas se quedaran
grabadas para siempre en nuestra memoria. La cumbre Tianyou (viaje
por el cielo), al norte de Liuqu (sexta curva), es la más bella
y la más alta entre las montañas de la zona. Es conocida
como “primer lugar pintoresco del monte Wuyi". Al caminar
sobre ella se tiene la sensación de estarse paseando por el cielo.
También se puede adorar, en el Templo Tianyou, a las estatuas
sentadas del rey Wuyi y sus dos hijos, Peng Wu y Peng Yi. Por eso
dicen que “si no has coronado la cumbre del Tianyou, no has llegado
a Wuyi".
En la profundidad de un valle
tranquilo, al norte del Arroyo de la Sexta Curva, se encuentra la
cueva Taoyuan, rodeada por onduladas colinas. Siguiendo el río
que corre entre las montañas hay un sector lleno de piedras
que aparentemente interrumpen la ruta. Sin embargo, cuando se ve
detenidamente, se descubre una cueva debajo de una enorme peña.
Al atravesarla y pasar por un puente y una puerta de piedra, vemos
delante de nosotros una amplia extensión de tierra donde se dispersan
algunas chozas y sentimos el aroma de las flores de melocotón.
Es un verdadero refugio apacible.
La Academia del Libro de Ziyang
(Sol Morado), en la quinta curva del arroyo, fue fundada en 1183,
bajo los Song del Sur, por Zhu Xi, quien se dedicó a la enseñanza
y durante diez años trabajó en la escritura de un libro.
El fue muy apreciado por los gobernadores feudales, incluso, el
emperador Kang Xi (1662-1722) de la dinastía Qing le concedió
una tabla con inscripción horizontal en su honor.
A los pies de la montaña
Dawang, al norte de la primera curva del arroyo, se encuentra el
Templo de Wuyi, construido en los años Tianbao (774-756) de
la dinastía Tang. En este templo los emperadores rendían homenaje
al rey Wuyi y fue uno de los centros más importantes del taoísmo
en la antig–edad. Por esa razón, muchos eruditos de la dinastía
Song como Lu You (1125-1210), Xi Qiji (1140-1207) y Zhu Xi fueron,
sucesivamente, sus administradores. Sobre las ruinas de los palacios
y templos de la dinastía Qing, se ha construido ahora la Sala
Conmemorativa a Zhu Xi, el Instituto Internacional Lanting. y a
sus alrededores una calle al estilo Song, museos y otras instalaciones
culturales y turísticas.
A 40 km del monte, se encuentra
la famosa reserva natural Wuyi, de una superficie de 56.000 hectáreas.
Es la más grande y mejor conser-vada entre los bosques subtropicales
del sudeste de China y ha sido declarado por la ONU como zona de
protección natural de categoría A y del programa “El Hombre
y la Biosfera". Como se extiende sobre la montaña Huanggang
a una altitud de 2.158 m sobre el nivel del mar es la más alta
del sudeste de China. En la actualidad, gracias a sus ricos recursos
de fauna y flora, esta reserva natural ha sido recono-cida por los
biólogos chinos y extranjeros como uno de los lugares donde se
desarrollaron las especies de seres orgánicos y “vitrina biológica
del mundo" y constituye un particular paisaje natural y ecológico
tanto en China como en el mundo.
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